El teléfono ya no da más de sí.

Viernes noche, la misma escena de siempre: suena el teléfono mientras sacas platos, apuntas una mesa en un papel y media hora después ya no sabes si la 6 estaba libre o no. Reservaria coge esas llamadas por ti, pero por escrito y sin equivocarse de mesa.

Tu sala y tus turnos, tal como son.

Reservaria conoce tu comida y tu cena. Una mesa ocupada a las 14:00 vuelve a estar libre por la noche, y nunca deja que dos reservas caigan sobre el mismo sitio.

  • Mesas, uniones y la capacidad real de tu local.
  • Turnos de comida y cena, cada uno con su horario.
  • Aforo máximo, si algún día no quieres pasar de cierto número.

La mesa se asigna sola.

Entra una reserva de 6 y Reservaria busca una mesa de 6, o junta la 1 y la 2 si las tienes configuradas así. ¿Que no encaja nada? Te la deja pendiente para que la coloques tú a mano.

  • Auto-asignación de las reservas del día a mesa o unión libre.
  • Uniones que defines una vez: 1+2 para 6, 4+5+6 para 10...
  • El plano del local en pantalla, con lo libre y lo ocupado.

Menos plantones, sin discusiones.

Para las mesas que más te duele perder, un reservado o una grande de sábado, pides tarjeta de garantía o un depósito al confirmar. Si no aparecen, el cargo se hace solo al día siguiente.

  • Tarjeta de garantía o depósito, según la mesa.
  • Cargo por no-show automático, sin que tengas que reclamar nada.
  • El dinero va a tu cuenta por Stripe. La tarjeta no pasa por Reservaria.

En la puerta, una tablet y nada más.

El panel completo no se maneja de pie. El modo puerta es otra pantalla: el plano a tamaño tablet, botones grandes y solo lo que hace falta ese servicio.

  • Quién viene a cada mesa y en qué estado está: esperada, ha llegado, no vino.
  • Entra gente sin reserva, la sientas y queda registrada como una más.
  • Cuenta propia para quien lleva la puerta, y salir de ahí pide PIN.

Y el cliente que vino, se queda.

Quien te reserva te deja su teléfono y una conversación abierta. Con eso puedes acordarte de él cuando te interese llenar un martes.

  • Ficha por cliente con su historial, tus notas y el chat entero.
  • Etiquetas tuyas: «habitual», «celiaco», «mesa junto a la ventana».
  • Escribe a quien vino este mes o a tus mejores mesas, con plantillas y envío programado.

De la reserva a la mesa, en tres pasos.

01

Tu cliente escribe

Pide mesa por WhatsApp como le escribiría a un amigo. Sin apps, sin crearse una cuenta, sin cinco pantallas para pedir una mesa.

02

Reservaria la coge

Mira el hueco, propone hora y confirma. Con IA, sí, pero hablando como tu restaurante habla, no como un robot.

03

Tú la ves cuadrada

Aparece en tu agenda con su mesa puesta en el plano y el pago hecho. Sin apuntar nada a mano.

*

"Antes pasaba 40 minutos al teléfono cada noche cogiendo reservas. Ahora la gente le escribe al WhatsApp del restaurante y yo solo veo la mesa cuadrada."

Tomás G. · Bar Tomás · Valencia

Dudas de restaurante.

*

¿Puedo seguir cogiendo reservas por teléfono?

Claro. Las que entran por WhatsApp se cuadran solas; las de teléfono las metes tú en el mismo panel y conviven sin líos.

+
*

¿Sirve para grupos grandes y uniones de mesas?

Sí. Defines qué mesas se juntan, la 1+2 para 6 o la 4+5+6 para 10, y Reservaria las usa cuando hace falta.

+
*

¿Cómo se cobran los depósitos?

Con Stripe. El cliente mete la tarjeta en Stripe antes de confirmar y el dinero llega a tu cuenta. Reservaria no toca esos datos.

+
*

¿Cuánto tardo en tenerlo funcionando?

Unos 10 minutos: defines tus mesas, tus turnos y conectas tu WhatsApp. Hay una plantilla de restaurante que te lo deja casi hecho.

+

Puedes ver el módulo Reservas al detalle en funcionalidades, y lo que cuesta en precios.

*
*

Prueba Reservaria en tu
restaurante esta semana.

Conecta tu WhatsApp, dibuja tus mesas y deja que Reservaria coja las reservas mientras tú estás en la sala.

Sin tarjeta · Sin compromiso · Cancela cuando quieras