Atender y coger citas a la vez no puede ser.

Estás con un tinte, suena el teléfono, dejas a la clienta a medias para apuntar una cita en la libreta... y al final el hueco de las seis se te ha colado dos veces. Reservaria coge esas citas por ti, por escrito y cuadrándolas en la agenda del profesional correcto.

Cada servicio y cada profesional, como en tu salón.

Un corte, unas mechas y un tratamiento no duran lo mismo ni los hace cualquiera. Reservaria lo sabe: ofrece solo los huecos del profesional que presta ese servicio, con el tiempo que necesita.

  • Servicios con su duración real, del corte rápido a las mechas largas.
  • Un profesional, una agenda. Cada uno con sus horarios y sus días libres.
  • El cliente elige con quién se quiere cortar, o se le asigna quien tenga hueco.

La cita cuadra sola.

El cliente pide "corte y barba el sábado por la tarde" y Reservaria mira quién lo hace, cuánto dura y qué hueco queda. Propone hora, confirma y la deja puesta en la agenda. Sin que tú toques nada.

  • Busca el hueco según el servicio y el profesional, no a ojo.
  • Nada de dos citas pisándose el mismo sillón a la misma hora.
  • Tú ves la agenda del día ordenada, por profesional.

Menos plantones.

El que no avisa y no aparece te deja el sillón vacío. Reservaria manda un recordatorio y pide confirmación por el mismo WhatsApp, y para las citas largas puedes pedir una señal antes de reservar.

  • Recordatorio y confirmación por el chat que el cliente ya usa.
  • Señal o depósito para las citas que más te duele perder.
  • El cobro va por Stripe. Los datos de la tarjeta no pasan por Reservaria.

Tu equipo entra, pero solo a lo suyo.

Cada profesional abre su agenda desde su móvil, mira lo que tiene hoy y ajusta su horario. Lo que no ve es la caja, los precios ni la agenda de sus compañeros.

  • Acceso propio por profesional: su agenda, su horario y su perfil.
  • Horario semanal con sus excepciones: el jueves entra a las 12, el puente libra.
  • Si un cliente pide siempre a la misma persona, el asistente lo recuerda.

La clienta que no vuelve, vuelve.

Cada persona que ha pasado por tu salón tiene su ficha, con lo que se ha hecho y lo que te ha escrito. Y con eso puedes escribirle tú cuando toque, por el mismo WhatsApp.

  • Etiquetas tuyas: «color», «solo mañanas», «no vino la última vez».
  • Escribe a quien no aparece desde hace meses, o a tus mejores clientas.
  • Plantillas guardadas y envíos programados para el día que decidas.

De la cita al sillón, en tres pasos.

01

Tu cliente escribe

Pide cita por WhatsApp como le escribiría a un amigo. Sin apps, sin crearse una cuenta, sin llamar en horario de tienda.

02

Reservaria da la cita

Mira el servicio, el profesional y el hueco. Propone hora y confirma. Con IA, sí, pero hablando como tu salón habla, no como un robot.

03

Tú la ves en la agenda

Aparece en la agenda del profesional, a su hora y con su servicio. Sin apuntar nada en la libreta.

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Tú, cortando. Reservaria, cogiendo las citas.

La agenda de todo el salón, en un solo sitio.

Dudas de salón.

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¿Cada profesional tiene su propia agenda?

Sí. Defines qué hace cada uno y sus horarios, y Reservaria solo ofrece huecos del profesional que presta ese servicio.

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¿Puedo poner duraciones distintas por servicio?

Claro. Un corte no dura lo mismo que unas mechas. Cada servicio lleva su tiempo y la agenda se cuadra según eso.

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¿Cómo reduce los plantones?

Manda recordatorio y pide confirmación por el mismo WhatsApp. Y para las citas largas puedes pedir una señal antes de reservar.

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¿Sirve para una barbería con varios sillones?

Sí. Cada barbero es un profesional con su agenda; el cliente elige con quién o se le asigna el que tenga hueco.

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Puedes ver el módulo Citas al detalle en funcionalidades, y lo que cuesta en precios.

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Prueba Reservaria en tu
salón esta semana.

Conecta tu WhatsApp, define tus servicios y profesionales, y deja que Reservaria coja las citas mientras tú estás con la clienta.

Sin tarjeta · Sin compromiso · Cancela cuando quieras