El lunes, cada uno con su propia versión.

Los nombres llegaron por privado, la lista se imprimió a las once y en la puerta se fue tachando a boli. Cuando toca pagar no hay manera de saber quién lleva razón, así que acabas cediendo por no discutir un martes por la mañana.

Cada RRPP, con su cuenta y solo lo suyo.

Le das de alta y entra por su lado, con su usuario. Dentro tiene las fiestas que le has asignado y nada más: no navega por tu panel ni se cruza con el trabajo de los demás.

  • Sus fiestas, su lista de invitados y los reservados que puede vender.
  • No ve el plano de la sala ni qué mesa se le asigna a cada uno.
  • No ve las reservas del resto del equipo ni la caja del negocio.
  • Le quitas el acceso cuando deja de trabajar contigo, sin tocar lo que ya metió.

Colocado y entrado, contados aparte.

Son dos números distintos y solo uno sirve para pagar. Lo que apuntó en la lista es una intención; lo que cuenta es el QR que se escaneó en la puerta.

  • Cada acceso queda registrado con el nombre y la hora a la que entró.
  • Por RRPP ves las dos cifras a la vez, y el porcentaje que le sale.
  • Desglose por fiesta concreta o por periodo, para liquidar de una sentada.
  • Las listas y los reservados se cuentan por separado: una entrada es una persona, un reservado son varias.

Cupos que no se le escapan a nadie.

Tú decides cuánto puede mover cada uno, y el sistema lo hace cumplir solo. Sin acordarte, sin contar a mano y sin la llamada de «déjame meter dos más».

  • Límite de invitados por fiesta: este RRPP mete treinta en la del sábado, y hasta ahí.
  • Cupo por reservado: puede vender cuatro mesas de la zona alta, no la sala entera.
  • Un jueves con dos fiestas no le duplica el margen: el cupo que pones en una fiesta cuenta lo de esa fiesta, y el general cuenta lo del día.
  • La lista se cierra sola a la hora que marques, y a partir de ahí ya no entra nadie más.

Al invitado le llega su QR aunque no te conozca.

El RRPP lo apunta con su nombre y su teléfono, y ahí se acaba su trabajo. La entrada sale sola hacia el móvil del invitado, que a lo mejor no ha hablado con tu sala en su vida.

  • Le llega por WhatsApp, con quién lo invita y todos los datos de la fiesta.
  • Nada que descargar y nada que imprimir: enseña el móvil en la puerta.
  • Si se pierde el mensaje, el RRPP se lo reenvía desde su panel.
  • Y si alguien se cae de la lista, lo quita él mismo y la plaza vuelve.

Y el socio de la fiesta, solo los números.

Si compartes una noche con alguien, tiene su propio acceso, distinto del de los RRPP. Entra, ve cómo va y se queda tranquilo, sin pasearse por el resto del negocio.

  • Ve los números del evento y poco más.
  • Ni reservas, ni clientes, ni ajustes, ni conversaciones.
  • Su cuenta es suya: no comparte usuario contigo ni con nadie del equipo.
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Lo que colocó cada uno

y lo que de verdad cruzó la puerta

Del alta a la liquidación, en tres pasos.

01

Le das de alta

Creas su cuenta, le asignas las fiestas y le pones su límite de invitados y su cupo de reservados.

02

Él trabaja

Apunta a su gente desde su móvil y cada invitado recibe su QR. Tú no tienes que reenviar nada ni cuadrar ninguna lista.

03

La puerta cuenta

Se escanea cada entrada y el número se hace solo. El día que liquidas, los dos miráis la misma pantalla.

Dudas de equipo.

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¿Cada RRPP entra con su propia cuenta?

Sí. Cada uno tiene su usuario y su contraseña, y al entrar ve solo lo suyo: las fiestas que le has asignado, su lista de invitados y los reservados que puede vender. No comparten acceso ni te mandan nombres por privado.

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¿Qué ve un RRPP y qué no ve?

Ve sus fiestas, sus invitados y sus reservados, con sus propios números. No ve el plano de la sala, ni qué mesa concreta se le asigna a cada uno, ni las reservas del resto del equipo, ni la caja del negocio. Trabaja con lo que necesita y nada más.

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¿Cómo sé cuánta gente metió de verdad?

Porque se cuenta en la puerta, no en la lista. Cada QR escaneado deja registrado quién entró y a qué hora, y ese es el número que ves por RRPP: por un lado lo que colocó, por otro lo que cruzó la puerta. Puedes desglosarlo por fiesta o por periodo.

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¿Puedo ponerle un tope a cada uno?

Sí, de dos maneras. Un límite de invitados por fiesta para sus listas, y un cupo por reservado para lo que puede vender. El cupo que pones en una fiesta cuenta lo de esa fiesta; el cupo general cuenta lo del día, así que un jueves con dos fiestas no le duplica el margen sin que tú lo sepas.

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¿El invitado tiene que instalarse algo?

No, y normalmente ni siquiera ha hablado nunca con tu sala. En cuanto el RRPP lo apunta, le llega su entrada con QR por WhatsApp, con el nombre de quien lo invita y los datos de la fiesta.

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¿Y si tengo un socio en la fiesta?

Tiene su propio acceso, aparte del de los RRPP, y solo ve los números del negocio. Ni reservas, ni entradas, ni clientes, ni configuración. El perfil de quien pone dinero en una noche y quiere saber cómo va.

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Los RRPP van dentro del módulo Entradas, con 100 invitados de lista al mes incluidos. Puedes ver el módulo entero en funcionalidades, y cómo funciona todo lo demás de una sala en discotecas y eventos.

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La próxima liquidación,
con los números hechos.

Da de alta a tu equipo, ponle sus cupos y deja que la puerta lleve la cuenta. Tú solo tienes que leerla.

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